El reconocido economista y académico, Javier Zúñiga Quevedo, participó en el programa La Hora del Economista, donde realizó un balance detallado sobre la solidez de la economía peruana, el impacto de la incertidumbre política en el crecimiento y las proyecciones técnicas para el cierre del año. Durante la entrevista, respondió detalladamente a las siguientes interrogantes:
¿Cómo
está recibiendo el Perú, luego de estas elecciones, la economía del país?
Yo creo
que hay algunos indicadores económicos que todavía son robustos a pesar de las
circunstancias, del incremento del precio del petróleo de 60 dólares el barril
a 100 dólares el barril. El tema inflacionario yo creo que terminará entre 2.2
a 2.5%, debajo de la meta. En relación a la deuda externa, nos mantenemos en un
nivel de 35% por debajo del Producto Bruto Interno. En relación a las Reservas
Internacionales Netas, nos mantendremos alrededor de unos 80,000 millones de
dólares al cierre del año. Y en relación al tipo de cambio, yo creo que nos
mantendremos en un nivel de 3.35 a 3.45 para el presente año. Por lo tanto, yo
creería que los indicadores macro todavía son saludables y robustos gracias a
la autonomía del Banco Central de Reserva.
El mes
pasado hubo un pico inflacionario. En los 12 últimos meses, para el mes
anterior, la inflación ha llegado 3,88% por encima del rango meta de 1 y 3%.
Como sabes, eso ha despertado las alarmas. ¿Qué ha pasado?
Fundamentalmente
un inconveniente tremendo en el surtidor o canalizador del gas desde el Cusco a
las distintas ciudades del país, y eso determinó que el precio del gas y el
precio de la gasolina subiera. En el caso del precio de la gasolina, subió por
el conflicto entre los Estados Unidos e Irán y determinó que el precio del
barril, que lo dije hace un momento, subiera de 60 a 100 dólares y llevó que la
inflación del mes de marzo fuera desbocada, la más alta de los últimos 22 años.
Pero fundamentalmente por hechos puntuales. Yo creo que con la magnífica
administración del Banco Central, el nivel inflacionario correrá entre el 2.2 y
2.5 para el cierre del año, que es una cifra que es realmente espectacular en
relación a las economías del mundo.
La
situación para segunda vuelta es complicada. Hay entre dos y tres candidatos
que están sumando voto a voto. ¿Quién pasa a segunda vuelta? De alguna manera
esto genera cierto ruido político también que podría implicar algunas
consecuencias a la economía del país.
En
primera instancia, yo creo que genera una notable incertidumbre política que
afecta definitivamente a la economía y el principal indicador que afecta es al
crecimiento. El crecimiento, no dicho por mí sino por varios actores, llámese
bancos, llámese Ministerio de Economía, llámese Banco Central de Reserva,
camina desde 2.7 hasta el 3.3%. Yo creería que va a crecer alrededor de 3.5% el
presente año, pero por la incertidumbre política no crece a esos niveles. Este
país, en relación a un documento que presenté la semana pasada, puede crecer
perfectamente por encima del 4 y 5%, y en las mismas condiciones durante el
segundo gobierno del presidente García, donde los términos de intercambio eran
elevados por un hecho bélico, lógicamente podríamos crecer fácilmente alrededor
de un 6%. Por lo tanto, la incertidumbre política afecta definitivamente a los
indicadores macroeconómicos, y eso llevaría que si tuviéramos tranquilidad
política pudiéramos crecer a niveles mucho mayores.
En este
momento, como sabemos, los precios del cobre, los precios del oro están muy
arriba, muy por encima de los estimados inicialmente, pero esto podría
continuar. En el caso del cobre también deberíamos crecer por encima de 5%,
pero ¿por qué no ocurre?
Los
precios de los minerales, todos... oro, plata, zinc, cobre, plomo, todos han
crecido y todos han crecido fundamentalmente por el tema bélico. Y en el tema
bélico, ¿qué más lógicamente? Munición. Y esa munición está hecha por
minerales, por lo tanto, el precio de los minerales va a seguir subiendo hasta
que termine este tema bélico entre los Estados Unidos e Irán. ¿Por qué no
crecemos más? Yo fundamentalmente porque no hay certidumbre política. Hay una
notable incertidumbre política. El caso de Ecuador, Bolivia, Argentina y Chile,
los dos candidatos que quedaron fueron de derecha, y en el caso boliviano la
economía se estabilizó sola cuando los dos candidatos de derecha quedaron para
la segunda vuelta. Si dos candidatos de derecha quedaran en el caso de la
economía peruana, que no sé lo que ocurrirá, lógicamente la economía se
estabilizaría y podríamos caminar fácilmente al 6%. Y eso es lo que requiere
este país para reducir la pobreza, para dar empleo. Acuérdate que 2.5% es más o
menos 1% de reducción de pobreza, más o menos. La idea sería soñar con llegar a
niveles del 15-16% siempre y cuando crezcamos todos los años al 6%, pero
siempre y cuando exista tranquilidad política que pareciera que en el país no
existe hace varios años.
Los
candidatos a la presidencia y candidatas han presentado sus propuestas poniendo
el foco principal en la inseguridad ciudadana porque nos matan, están matando a
los transportistas, están extorsionando y esto es un elemento que se tiene que
considerar. ¿Qué opina de esto?
Evidentemente
la seguridad se ha convertido en el principal de los inconvenientes para la
inversión extranjera directa y también para la inversión local. ¿Quién va a
invertir en un país inseguro? Nadie. Pero lógicamente desde el Congreso te
tienen que emitir las disposiciones legales pertinentes para que este tema
termine, y lógicamente también tiene que verse desde el Ejecutivo una dirección
que pueda reducir el tema de inseguridad. Nadie va a invertir en un país
inseguro, pero tampoco nadie va a invertir en un país en donde el proceso
electoral se vea manchado francamente. Y yo lo he vivido, Rumi, porque yo
estuve en la Universidad de Lima casi 4 horas para votar. Cuando llegué a la
mesa a las 11 de la mañana, no estaba instalada. Entonces tú dices: ¿en qué
país del mundo hay inconvenientes logísticos? En ninguno hoy en día en donde el
tema digital... hoy día pides algo por delivery y llega a la media hora.
Si
avanzamos en esa dirección de querer una segunda vuelta ordenada que no le
genere complicaciones a la economía del país y fundamentalmente para que los
inversores tomen esa decisión de traer su dinero aquí, ¿cómo debería ocurrir?
Yo creo
que deberíamos de tener un aparato electoral que sea totalmente limpio y
transparente. Una segunda vuelta, repito, no puede realizarse creo que con las
mismas personas. También creo que el transporte de todo el material debería de
estar en manos de la Fuerza Armada como era antes, como era antiguamente. Y de
esa manera, que todo esté en los colegios o en los lugares de votación un día
antes como era antiguamente, y no como en mi caso, ver que a las 11 de la
mañana recién llegaba la computadora y el material para que los personeros y
los representantes que tocaban pudieran armar, y que recién se armó alrededor
de la 1 de la tarde. Temas que la verdad que hoy en día me parecen
inconcebibles en la modernidad digital, que no deberían volver a ocurrir por
respeto a los electores en el país.
Hemos
hablado mucho de la necesidad de seguir invirtiendo en el país, para eso se
requieren reglas claras como lo ha señalado, estabilidad política y estabilidad
también en las calles. Pero, ¿cuál es la tasa en este momento de la inversión
privada?
Este año
ha crecido y andamos por niveles de alrededor de 14-15% del Producto Bruto
Interno. Pero hemos llegado a niveles desastrosos por culpa de la pandemia,
niveles por debajo del 10%. Este país siempre estuvo en niveles de alrededor
del 25% del PBI, en donde el sector privado tenía el 20-21% y el 3-4% lo tenía
el sector público. La verdad de que lo que se requiere es un programa de
estabilización. Si no quieren trabajar, ¿por qué no copian el de 1992 de
Bolivia con el presidente Fujimori? Cópienlo, pero hagan un programa de
estabilización donde la inversión extranjera directa venga a trabajar en
condiciones en donde el vecino sea su amigo, en donde el canon se quede la
mayor parte en la vecindad y no en distritos que no requieren absolutamente
nada del canon. Y si la población requiere un estadio de fútbol, por decir
algo, háganselo; y si requiere un colegio o un hospital, háganselo. Y
adicionalmente, todo aquel que es vecino debería de trabajar en esa explotación
minera. En esas condiciones, yo creo que aperturar programas de estabilización
permitiría el ingreso de inversiones extranjeras para poder explotar la gran
cantidad de minerales que tiene este país.
¿Cómo ve
al Perú de aquí a 5 años, ya con un nuevo gobierno establecido? No sabemos
quién será todavía el presidente de la República, pero ¿qué aspira como
economista por este Perú tan querido?
Si el
ganador fuera de derecha, te voy a decir que veo al país con mucha solidez, con
indicadores macroeconómicos muy robustos, reduciendo la pobreza, creciendo al 5
o 6%. Pero si es un ganador de izquierda, veo al país con mucha incertidumbre y
mucha pena, porque ellos no están muy de acuerdo en mantener niveles de déficit
fiscal del 2.2% sino mayores, y no están muy de acuerdo en tener autonomía en
el Banco Central. Por lo tanto, el tipo de cambio y la inflación podrían
cambiar tremendamente.
De cara a
los nuevos tiempos, 350,000 jóvenes salen a buscar trabajo cada año y requieren
las condiciones adecuadas de trabajar en un marco seguro. ¿Cree que el próximo
gobernante pudiera avanzar en esa dirección?
Desde los
dos puntos de vista. Si es de derecha, yo creo que van a dar las opciones
necesarias para que los jóvenes puedan obtener empleo; pero si es de izquierda,
lamentablemente su visión es diferente. Pero también yo creería que si la
incertidumbre política se reduce, si existe un Congreso de convergencia —porque
tiene que haber un Congreso de convergencia, no uno dispar como ha habido en
los últimos años— podríamos avisar que el país pudiera estar en una senda de
crecimiento elevada y explotar todo aquel recurso natural que pueda hacerse y
no quedarnos como con el tema del guano y del cacao, que cuando se quiso
explotar ya no se requería como producto necesario mundialmente.
¿Qué
debemos esperar del Banco Central de Reserva?
Debe
estar blindado y ser autónomo siempre. Ha permitido que la inflación y el tipo
de cambio sean saludables desde 1992. Ayuda a decirles a los congresistas que
no se metan en el gasto. El déficit no debe ser mayor al 2.2% aunque yo creo
que debería ser cero.
¿Qué
espera del próximo gobierno?
Tengo la
esperanza de que sea aquel conductor que permita darle tranquilidad al
Ejecutivo y que el Congreso pueda trabajar junto a él para emitir disposiciones
de facilidades para la inversión extranjera y local. Espero que la
incertidumbre termine y se realice una segunda vuelta con total transparencia.
La dirección de la ONPE se conduzca con eficiencia. En un mundo digitalizado no
pueden decir que no entregaron el material a tiempo.
Finalmente,
el econ. Javier Zúñiga expresó tener mucha fe en el Perú y manifestó su
profundo aprecio por el país. Concluyó señalando que espera que la conducción
del próximo presidente se alinee estrictamente con los indicadores
macroeconómicos básicos para asegurar el bienestar de todos los peruanos.
Te
invitamos a ver el programa completo aquí:
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