En La Hora del Economista, el economista y exministro de Desarrollo Agrario y Riego, Andrés Alencastre, propuso una profunda reforma en la planificación territorial y en la estructura presupuestal del Estado, sugiriendo la incorporación de las tecnologías ancestrales de montaña y el uso de las cuencas hidrográficas como ejes fundamentales para mitigar los impactos del fenómeno de El Niño.
Durante el diálogo,
Alencastre analizó los costos macroeconómicos históricos generados por la
variabilidad climática extrema en el Perú basándose en reportes del Banco
Central de Reserva. Precisó que el evento de El Niño de 1982-1983 causó
pérdidas cuantificadas de 3,000 millones de dólares, equivalentes al 3% del PBI
de la época; el Niño de 1997-1998 ascendió a 3,500 millones de dólares,
representando entre el 1.5% y el 2% del PBI; El Niño Costero de 2017 provocó
pérdidas por 17,000 millones de soles; y el evento de 2023-2024 generó un
impacto económico de 18,600 millones de soles, equivalente al 1.5% del PBI.
Advirtió que, ante un escenario de inacción, el costo del próximo fenómeno
superará con creces la barrera de los 18,000 millones de dólares.
El exministro señaló la
paradoja de un esquema de gobierno rígido y centralizado de 19 ministerios,
cuyas fronteras político-administrativas no coinciden con la geografía real del
país, la cual posee 52 cuencas hidrográficas en su vertiente occidental.
"Las respuestas del Estado deben diseñarse con base en las especificidades
de cada microcuenca y comunidad, integrando a los pobladores organizados como
protagonistas del sistema de inversión pública y no como beneficiarios
pasivos", enfatizó, explicando que los impactos climáticos afectan de manera
diferenciada los calendarios de siembra y floración agrícola según cada
microclima local.
Frente al proceso de
transferencia gubernamental que iniciará el próximo 28 de julio, Alencastre
planteó tres recomendaciones estratégicas inmediatas. La primera consiste en
una Declaratoria de Emergencia Territorial Específica que faculte a los
gobiernos regionales a formular planes de cuencas de acuerdo con sus
particularidades de relieve y clima. La segunda propone flexibilizar las
partidas presupuestales del Estado, habilitando legalmente a las cuencas como
unidades de planificación del gasto y de inversión pública mediante la
aplicación de la Ley de Mancomunidades.
La tercera
recomendación consiste en convocar la participación directa de la población
comunitaria organizada y de las Fuerzas Armadas para ejecutar obras de
infraestructura verde y gris a lo largo de las pendientes. Esto incluye la
retención del agua en la cuenca alta a través de andenes, zanjas de
infiltración y cochas para disminuir la torrencialidad; la conducción segura de
los flujos fluviales en la cuenca media mediante defensas vegetales y diques; y
la dispersión del recurso en la cuenca baja utilizando el sistema tradicional
de "espina de pescado" para recargar las reservas de agua subterránea,
emulando la coexistencia armónica de las societies precolombinas.
Finalmente, el
economista hizo un llamado a los profesionales de su gremio para despojarse de
enfoques rígidos o sectarios y adoptar un análisis geográfico e
interdisciplinario que dialogue con el clima y la topografía. Subrayó que el
gran desafío de la nueva administración es construir una institucionalidad
eficaz y descentralizada que responda a la realidad efectiva y diversa del
territorio peruano.
Si quieres mirar el programa completo, dale click en el siguiente enlace:
0 Comentarios